Apariencias inconducentes
Después de la caída libre experimentada, durante estos 9 meses de gestión presidencial. Los Kirchner de la noche a la mañana decidieron, saldar la deuda con el Club de París.Una medida que interpretaron, borraría internacionalmente a la Argentina de la lista de países no confiables y abriría las puertas a nuevos créditos, para fomentar el crecimiento.
Sin embargo, no les resultará tan sencillo, alcanzar nuevamente la credibilidad, si este pago simbólico, no es acompañado por un cambio de giro en la planificación económica. La desconfianza surgida por las fraudulentas mediciones del INDEC y el juego de un elevado crecimiento para nada real. Es la parte oscura, que condicionará todo tipo de acuerdo con entidades crediticias.
La desesperada maniobra, de quien necesitaba abrir los canales cerrados por la inoperancia y la tozudez, que venían llevando a la Argentina a una economía cerrada, sin vistas de futuro, hizo que Néstor Kirchner, cambiara el rumbo de su necedad. Pero al igual que en otras determinaciones, tomadas por quien representa el Ejecutivo, no alcanzarán para generar la confianza necesaria, que permita incorporar a la Nación dentro del concierto de los países serios.
Si bien, las deudas contraidas exigen cumplimiento, resulta incomprensible, el hecho de tomar el riesgo de un pago al contado, en momentos de tan poca liquides, Una duda que también desconcierta, a los propios involucrados en el compromiso de pago, agrupados en el Club de París.
Los propios mercados, se encargaron de demostrar, la falta de credibilidad y el riesgo país en aumento, no hizo más que reafirmar la total desconfianza, ante el decreto, que graciosamente dispusieron los Kirchner. El evidente desprestigio de un BCRA, condicionado a los caprichos de un matrimonio, representa la peor de las tarjetas de presentación para un país que necesita de la inversión extranjera, para despegar de las crisis provocadas durante los años de aislamiento.y la falta de obras de infraestructura por parte del Estado.
Una Argentina sin política exterior y sin garantías que avalen la Seguridad Jurídica, de los que en ella inviertan, difícilmente será destino de futuros emprendimientos. Muy a pesar de el aparente giro de la Presidente, este se encuentra condicionado a un cambio importante en todo el manejo de las áreas gubernamentales.El gabinete heredado compuesto de figuras conflictivas, que ejecutan las ordenes de un presidente de facto, que se cree un genio de la economía, dañan cualquier posibilidad de progreso, exponiendo a los argentinos a un futuro incierto.
La falta de tino, y los parches, que sin ton, ni son, ocupan un inexistente programa económico, resultan un escollo de difícil solución. Mientras el gasto público crece insaciablemente y la inflación es escondida, pero no atacada. Se destruye el poder adquisitivo de los trabajadores, por medio de insuficientes aumentos salariales, que no cubren la escalada de precios, esto también alcanza a los jubilados condenados a penurias por los magros haberes recibidos, cuyos montos controla y fija un Estado que se define como proveedor de justicia social.
Sin ir más lejos, se ha podido comprobar, en el proyecto de Ley inducido por la presidencia, la estafa de las movilidades, que solo representan una nueva burla para los sufridos abuelos, nuevamente condenados por un aumento irrisorio.En tanto la ANseS se aprovisiona de bonos basura, destruyendo el patrimonio aportado, durante una vida por los trabajadores.
Sin embargo, pese a todas estas irregularidades, el matrimonio insiste en demostrar solvencia, la pobreza sigue en escalada y los casos de mortalidad infantil aumentan, sin que se demuestre ningún tipo de preocupación por parte de las autoridades. Las apariencias, el maquillaje y el show medíático se presentan de forma espasmódica, como una desesperada opción de alguien que se encuentra con la soga al cuello.
El manotazo no produjo, el efecto buscado, todo lo contrario, creó más incertidumbre y sospechas. El pago al Club de París, es insuficiente para la reapertura del crédito internacional. Las negociaciones con los “hold – out” será el próximo e inminente debate que tiene que afrontar el matrimonio Kirchner, mientras se reprograma la deuda que vence en el 2009.
Mientras se desgasta, la imagen presidencial, entre artilugios de supuesta popularidad, en actos ridículos para vender estampas de pueblo feliz, en un pais que se encuentra convulsionado. La Señora expone un modelo maravilloso, rodeado por trenes bala y un ferrocarril faraónico Venezuela – Argentina, los habitantes de ese paraiso viajan peor que el ganado, en trenes, micros y ahora aviones subsidiados, por ese Estado, que en realidad son todos ellos.
Como si todo esto sucediera en otro país, la muda oposición, no representa obstáculo para la loca carrera, del matrimonio rampante que maneja a su antojo los hilos de la corporación política. Un ex que no es Presidente atiende en Olivos, como si lo fuera y una Presidente que es, solo se ocupa de las relaciones públicas.
Autor: Susana Sechi
Fuente : La Historia Paralela
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