Volver al 2001

Inflacion“El único negocio que se puede hacer hoy es cobrarle peaje a cada uno que se quiera tirar del piso 11. Habría cola”. La frase fue dicha por un clásico operador y resume el sentimiento que invade en cada uno de los participantes del mercado. Ayer, de vuelta, se vivió otro día de furia para los activos locales con bajas del 10% en el Merval y de 7,5% en los títulos públicos. Pero, mirando el vaso medio lleno, pudo ser peor. El índice líder llegó a caer hasta 17% y los bonos orillaban pérdidas de 25%.

¿Quién los salvó? El Banco Nación fue “el” player de la rueda. Según se dijo en el mercado, faltando 45 minutos para el cierre de las operaciones la entidad oficial salió fuerte a comprar bonos y acciones que estaban a precios de ganga. Se lo vio en los papeles líderes y prácticamente todos los bancos: dos claros ejemplos fueron Galicia y Patagonia. Estos estaban cayendo 22% y 15% respectivamente alrededor de las 2 de la tarde y terminaron 4% y más de 1% arriba. Pero Macro estuvo 28% abajo y ajustó hasta un -6,83%, lo mismo que Edenor (se hundía 23% pero terminó 4,6% en negativo). También en los bonos más vapuleados como el Boden 12 que rinde 53% anual terminó ganando entre 1% y 2% (pegando la vuelta de un -8%), según se tome el precio del Mercado Abierto Electrónico (MAE) o de la Bolsa, o el Discount en pesos que se derrumbaba 24% y cerró -4,50% en la Bolsa.

“Salieron con todo. Están aprovechando los precios ridículos de los activos y esta vez –a diferencia del día anterior– pudieron darle algo de aire al mercado. Si no fuera porque Wall Street derrapó 6% nos podría haber ido mejor. Es más, si seguíamos operando una hora más creo que la baja del mercado se hubiera reducido a 3%”, estimaba envalentonado un avezado operador de la city (que afirma que estos son precios de compra).

Siete años para atrás

Algunos analistas del exterior señalan fervientemente que “la medida de Cristina Kirchner con las AFJP atrasa 15 o 20 años”. Joaquín Cottani, ex funcionario junto a Cavallo en Economía, se sumó a la catarata de críticas: “Dado el importante rol que las AFJP han tenido para crear una demanda importante en las emisiones corporativas, Argentina dio un gigantesco paso para atrás. Esto representa una masiva destrucción para el desarrollo del mercado de capitales”.

No tan lejos en el tiempo, pero el mercado argentino se fue unos cuanto años para atrás. De hecho, el Merval cerró en 940 puntos y volvió a los niveles del 2003. Mucho peor aún, medido en dólares, el índice líder está en 292 unidades cuando al cierre del 2001 se ubicaba en 295 puntos. Ergo, la plaza accionaria local se comió siete años en los cuales hubo una violenta devaluación (de $ 1 a casi $ 4) para licuar pasivos (del sector privado pero principalmente del Estado que culminó con un default), los beneficios de la sojización (y de los commodities en general) que abultaron la caja fiscal, y de las tasas de crecimiento para la economía argentina superiores al 8% en promedio entre el 2003-2008. La época de recuperación, para el Merval, es como si no hubiera existido. En términos de las compañías, los ejemplos abundan. Uno paradigmático es el de Telecom –la compañía que protagonizó el  corporativo más importante de la Argentina– cuyo precio de cotización cerró ayer a $ 3,97 (otra que recortó pérdidas), y retornó a los valores de 2003 cuando la familia Werthein le compró la compañía a France Telecom (exactamente en $ 3,68 por acción en septiembre de ese año).

También se desprende de los títulos públicos. El riesgo país clausuró ayer en 1.970 puntos (subió 21%), el mayor registro desde que los bonos empezaron a operar después del canje de deuda de 2005. Los rendimientos, tal como consignó oportunamente este diario, están a la altura del 2001. El famoso Bonte 03, similar por duration al Boden 12, rendía menos a fines de octubre del 2001 que el Boden en la actualidad. Los Globales (17 o 18) o el FRB tenían un TIR de hasta 25% y 50% respectivamente en ese momento, en sintonía con los actuales títulos de similar duration. Con la foto de 2008, y en un all time low, los bonos cotizan como lo hacían los posteriormente defaulteados en 2001. Ergo, el mercado de bonos también atrasa siete años.

Fuente : ElCronista.com

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