De maletines y megasueldos
La política es como la vida misma, tu actuación te genera efectos irreversibles en la gestión, imposibles luego de controlarlos por la acción de gobierno. Nuestra tradición cortoplacista nos hace olvidar rápido y a la clase política venezolana impulsar planes en función de lo que visualiza a centímetros del rostro, las elecciones del 23 de noviembre.
A mi criterio al gobierno nacional no le preocupa tanto el maletín de Antonini, la corrupción generalizada, el deterioro acentuado de la infraestructura nacional, la inseguridad, como lo sucedido el pasado 2 de Diciembre. Esto trasnocha permanentemente al prócer de Sabaneta, preguntándose por qué se anticipó tan rápido el derrumbe, mediante un acto de conciencia colectiva fue derrotado en forma aplastante.
A partir de esa fecha ha intentado remendar el capote. ¿Y como la hecho?. Reventando triquitraques y tumbarranchos con los dientes; es decir a punta de decretos-leyes, abuso de poder, la ley habilitante, las bufonadas de los Aló Presidentes y las odiadas cadenas, donde amenaza desde un marciano hasta a todos los presidentes de los megaimperios, o a un humilde camarógrafo del canal de todos los venezolanos, desatando allí su terrible frustración.
Se ha comenzado a desmoronar el mito y la mentira, de una supuesta revolución y un socialismo militaroide ante los ojos del mas humilde ciudadano. Hoy es una comidilla general, en cualquier bodega o taguara del mas lejano pueblo de nuestra geografía, las metidas de pata presidenciales. Cada vez mas se suma gente de pueblo a culpar a quien tiene que culpar de la pobre condición de vida que estremece a los estratos sociales mas humildes.
Si es verdad, todavía hay gente que cree en el mensaje redentor presidencial, pero es que a diez años de una cantaleta, ya es mas que evidente la desidia, a tal punto que la referencia a no hay mal que dure cien años, se está reduciendo a la decena por fortuna, menos mal de la pesadilla que nos gobierna.
Siempre lo he pensado, sujetar al pueblo venezolano no es fácil, enamorarlo tal vez, éste anda hoy profundamente decepcionado, del pasado político puntofijista y del actual desastre quinta republicano. Motivarlo para que participe en el proceso electoral en función de reconquistar la democracia es una tarea descomunal de estas 6 semanas que nos restan de campaña electoral.
Por ello cunde la desesperación presidencial de pretender deprimirse ordenando rebaja de megasueldos, pero ¿Quién tiene megasueldos en el sector público?, ¿el empleado u obrero de una alcaldía, gobernación o ministerio?, ¿el docente de una escuela regional o nacional? hasta los trabajadores petroleros tienen salarios miserables. Los megasueldos los identificamos en magistrados, rectores del CNE, Ministros; es decir las cúpulas podridas de hoy. Pretende rediseñar una imagen ante un país que ve a diario como el maletinazo de Buenos Aires, son apenas los trailers de la malla de corrupción que ha engangrenado al régimen. Es tarde Presidente, el sol ya le quema la espalda.
Autor : Froilán A. Barrios
Fuente : Analitica.com
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